Mapeo de URLs, no suposiciones
Construimos un mapa explícito de cada URL antigua relevante a su equivalente nueva — páginas de producto, categorías, blog o páginas de contenido, y cualquier landing page personalizada. Las páginas sin un equivalente claro reciben una decisión documentada, no un 404 silencioso.
Redirecciones y metadatos
Las redirecciones 301 se implementan en la nueva plataforma antes del lanzamiento, y trasladamos los metadatos (títulos, descripciones, etiquetas canónicas) donde siguen siendo realmente precisos para la nueva URL. Comprobamos cadenas y bucles de redirección en lugar de asumir que un mapeo uno a uno es automáticamente correcto.
Qué podemos y no podemos prometer
No podemos garantizar posiciones concretas — nadie honesto puede hacerlo, ya que el posicionamiento depende de muchos factores ajenos a cualquier migración. Lo que sí controlamos, y tratamos como un requisito ineludible, es la continuidad de las URLs: que los enlaces y marcadores antiguos lleven a la página nueva correcta, no a un callejón sin salida.
Preguntas frecuentes
¿Sobrevivirán mis posiciones en Google a la migración?
Un mapeo de URLs y redirecciones correctos son, con diferencia, el factor más importante para conservar el posicionamiento durante una migración, y lo tratamos como un entregable central. No podemos garantizar posiciones concretas, ya que dependen de factores ajenos a la migración.
¿Qué pasa con las páginas que no existen en la nueva plataforma?
Las señalamos durante la fase de mapeo y acordamos contigo el mejor destino de redirección — normalmente la categoría equivalente más cercana o una página hub relevante, en lugar de una redirección genérica a la portada.
¿Actualizáis también los enlaces internos, no solo las redirecciones externas?
Cuando es viable, sí — los enlaces internos que apuntan a patrones de URL antiguos se actualizan como parte de la migración, ya que las cadenas de redirección añaden latencia y diluyen el valor del enlace.